Se
acabó la temporada y llega el momento de preparar el barco para que
soporte los rigores del invierno. No basta con
cerrar las panas para regresar medio año después.
Si queremos mantener le barco en perfecto estado debemos
realizar una serie de tareas preparatorias que bien merecen el
esfuerzo.
Será el momento
de hacer la lista de todas las cosas estropeadas que deben ser
arregladas en la próxima temporada. También es buen momento para ver
que material extra deseamos adquirir durante este invierno para
instalar en el barco cuando llegue la primavera.
Debemos decidir
si el barco va a pasar el invierno a flote o si lo
sacaremos fuera del agua. En cualquiera de los dos casos debemos
efectuar los trabajos de invernaje.
Algunos
materiales serán sacados del barco para pasar el invierno fuera del
barco pero la mayoría pueden quedar dentro una vez lavados
y ordenados como toca.
Las velas merecen
una atención especial pues son el “motor” de nuestro velero. Hay que
retirarlas y llevarlas al pantalán para ser lavadas con jabón neutro
extendidas sobre el cemento. Luego las dejaremos secar al aire y
finalmente las doblaremos cuidadosamente para que no queden arrugas.
Dejar el génova enrollado todo el invierno es un acto de pereza que
pagaremos con una vida más corta. Además al
desmontar las velas comprobaremos de cerca si tienen algún pequeño
desgaste o fallo en alguna de sus costuras. Cuando estas son
pequeñas el asunto puede ser fácilmente corregido sin llegar a
convertirse en un costoso problema. Nos aseguraremos de que no
necesitan ningún pequeño parche en los sitios por los que más sufren
al roce con las crucetas.
Debemos desmontar
las pilas a todos los aparatos eléctricos y electrónicos para no
correr el riesgo de que puedan sulfatarse y estropear los circuitos.
No se olvide tampoco retirar las pilas a la luz de seguridad que
se encuentra a la intemperie sometida a los cambios de temperatura
del solazo durante el día y el frío de la noche, lo cual casi con
seguridad acabará haciendo perder el corrosivo electrolito de
algunas de las pilas destruyendo totalmente este equipo de
seguridad.
Pero también es
el momento de verificar el material de seguridad. Miraremos si ha
caducado o están a punto de caducar las bengalas y otros materiales
pirotécnicos, mirar si la balsa salvavidas tiene que ser revisada,
si hay fármacos que hayan caducado o estén a punto de hacerlo en el
botiquín, y si lleva radiobaliza comprobar que el dispositivo de
expulsión está todavía sin caducar y la batería no necesita ser
sustituida.
LIMPIEZA EXTERIOR.
“Una vez al año
no hace daño” y no sólo por motivos estéticos. En una
limpieza exterior a fondo podremos detectar sitios que tienen
humedad o por donde se filtra agua y también puntos del casco que
hayan sufrido alguna rozadura o impacto y que necesiten ser
reparados. Las planchas del suelo humedecidas acabarán por
ennegrecerse y por ello debemos si fuera necesario, lavarlas,
secarlas y barnizarlas.
Cuando el gelcoat
ha saltado debido a un golpe dejando al descubierto la fibra de
vidrio, debemos proceder a un lavado y un secado completo de la zona
y recubrimiento con nuevo gelcoat, ya que el agua podría penetrar
por capilaridad en la fibra y producir un comienzo de osmosis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario