jueves, 9 de octubre de 2014

ES EL MOMENTO DE PREPARAR LOS BARCOS PARA EL INVIERNO.

Se acabó la temporada y llega el momento de preparar el barco para que soporte los rigores del invierno. No basta con cerrar las panas para regresar medio año después.  Si queremos mantener le barco en perfecto estado debemos realizar una serie de tareas preparatorias que bien merecen el esfuerzo.
Será el momento de hacer la lista de todas las cosas estropeadas que deben ser arregladas en la próxima temporada. También es buen momento para ver que material extra deseamos adquirir durante este invierno para instalar en el barco cuando llegue la primavera.
Debemos decidir si el barco va a pasar el invierno a flote o si lo sacaremos fuera del agua. En cualquiera de los dos casos debemos efectuar los trabajos de invernaje.

Si fuera necesario, el invierno es la época perfecta para realizar trabajos de restauración importantes. En estos casos no debemos olvidarnos de los riesgos cubiertos por el seguro.
Algunos materiales serán sacados del barco para pasar el invierno fuera del barco pero la mayoría pueden quedar dentro una vez lavados y ordenados como toca. 

Las velas merecen una atención especial pues son el “motor” de nuestro velero. Hay que retirarlas y llevarlas al pantalán para ser lavadas con jabón neutro extendidas sobre el cemento. Luego las dejaremos secar al aire y finalmente las doblaremos cuidadosamente para que no queden arrugas. Dejar el génova enrollado todo el invierno es un acto de pereza que pagaremos con una vida más corta. Además al desmontar las velas comprobaremos de cerca si tienen algún pequeño desgaste o fallo en alguna de sus costuras. Cuando estas son pequeñas el asunto puede ser fácilmente corregido sin llegar a convertirse en un costoso problema. Nos aseguraremos de que no necesitan ningún pequeño parche en los sitios por los que más sufren al roce con las crucetas.

 Debemos desmontar las pilas a todos los aparatos eléctricos y electrónicos para no correr el riesgo de que puedan sulfatarse y estropear los circuitos. No se olvide tampoco retirar las pilas a la luz de seguridad que se encuentra a la intemperie sometida a los cambios de temperatura del solazo durante el día y el frío de la noche, lo cual casi con seguridad acabará haciendo perder el corrosivo electrolito de algunas de las pilas destruyendo totalmente este equipo de seguridad. 

 Pero también es el momento de verificar el material de seguridad. Miraremos si ha caducado o están a punto de caducar las bengalas y otros materiales pirotécnicos, mirar si la balsa salvavidas tiene que ser revisada, si hay fármacos que hayan caducado o estén a punto de hacerlo en el botiquín, y si lleva radiobaliza comprobar que el dispositivo de expulsión está todavía sin caducar y la batería no necesita ser sustituida. 

LIMPIEZA EXTERIOR.



“Una vez al año no hace daño” y no sólo por motivos estéticos. En una limpieza exterior a fondo podremos detectar sitios que tienen humedad o por donde se filtra agua y también puntos del casco que hayan sufrido alguna rozadura o impacto y que necesiten ser reparados. Las planchas del suelo humedecidas acabarán por ennegrecerse y por ello debemos si fuera necesario, lavarlas, secarlas y barnizarlas.
Cuando el gelcoat ha saltado debido a un golpe dejando al descubierto la fibra de vidrio, debemos proceder a un lavado y un secado completo de la zona y recubrimiento con nuevo gelcoat, ya que el agua podría penetrar por capilaridad en la fibra y producir un comienzo de osmosis.

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